Lavado de manos

Introducción

El lavado o desinfección de las manos ayuda a evitar la propagación de gérmenes causantes de, entre otros trastornos, la diarrea, la gripe, la neumonía, infecciones cutáneas u oculares… Lavarse o desinfectarse las manos es una manera muy sencilla, eficaz y barata de ayudar a prevenir esas enfermedades infecciosas y también algunas dermatitis relacionadas con actividades de la construcción. 

Desde 2008, la Asociación Mundial del Lavado de Manos (GHP) celebra cada 15 de octubre el Día Mundial del Lavado de Manos para celebrar, promover y concienciar sobre la importancia de lavarse las manos.

Se recomienda que la empresa tome partido y se involucre en la concienciación, por ejemplo, mediante campañas de promoción (con pósteres, charlas, formación.…). 

A continuación, incluimos algunas claves para un lavado o desinfección de manos adecuados que eliminen la suciedad, materia orgánica o microorganismos. 

Cuándo lavarse o desinfectarse las manos

En la obra debes lavarte o desinfectarte las manos antes y después de comer, después de ir al baño, antes de fumar, cuando hayas manejado productos químicos, después de quitarte los guantes, cuando hayas tosido o estornudado sobre ellas (es más sano usar tu antebrazo en lugar de las manos para cubrirte cuando lo hagas) y al final de la jornada.

Fuera del trabajo también deberías hacerlo cuando toques un animal, el suelo, dinero o papeles, cuando contactes con personas enfermas o con basura, cuando hayas tocado cualquier cosa de la que desconozcas su origen o composición.

Cómo hacerlo

Lo mejor es que te laves las manos frotándolas con un desinfectante a base de alcohol, como medio habitual preferente para desinfectar las manos cuando éstas no estén visiblemente sucias. Es más rápido, más eficaz y mejor tolerado por las manos que lavarlas con agua y jabón. Lavárselas solo con agua no se considera suficiente. 

Si vas a usar jabón, mejor líquido o en gel, que suelen contener también hidratantes en su composición. Se desaconseja el uso de pastillas de jabón puesto que pueden acumular microorganismos. Si vas a usarla, recuerda mojarla antes, lavarla bien y secarla después de su uso. 

En la obra tampoco se recomiendan las toallas de tela, porque pueden acumular suciedad o gérmenes de los usuarios anteriores, sino toallas desechables o de papel.

Si usas gel, espuma o líquido antiséptico a base de alcohol, lee antes sus instrucciones. 

En cualquier caso debes frotarte las manos enérgicamente prestando especialmente al dorso de la mano, a las yemas de los dedos y a los espacios entre éstos. 

En la figura siguiente se representa cómo desinfectarse las manos y cómo lavarlas con jabón.